Esta línea, que a la par se desarrolla en Medellín, comenzó su ejercicio en Pereira con la asistencia de 20 mujeres refugiadas y migrantes que, con toda la disposición, se acercaron a este espacio para capacitarse en respecto a la actividad más importante: el autocuidado.
En esta primera sesión se sensibilizó a la población sobre enfermedades e infecciones de transmisión sexual, así como el acercamiento a métodos de protección contra el VIH y otras afecciones, sin duda el tema de violencia basada en el género se abordó con el fin de generar mayor consciencia respecto a conductas dañinas que se viven en los entornos en los que estas mujeres se desenvuelven.

Así como en Medellín, Pereira hace lo propio, y estas mujeres recibirán apoyo para su formación como emprendedoras, y participarán de procesos formativos para la empleabilidad.





